Abuelitos deportados buscan demanda colectiva para exigir el pago de pensiones
Abuelitos deportados en Tijuana buscan demanda colectiva para recuperar las pensiones que aportaron en EE. UU. tras décadas de trabajo.

Personas de la tercera edad que fueron deportadas de Estados Unidos y ahora viven en Tijuana enfrentan una situación económica precaria. Este grupo de abuelitos deportados comenzó a organizarse recientemente.
Actualmente, la agrupación reúne a 150 personas que buscan demandar colectivamente al gobierno estadounidense para recuperar los fondos que aportaron al Seguro Social durante décadas de trabajo en ese país.
Abuelitos deportados se unen para pelear sus derechos
Julio Carrasco Palos, abuelito que encabeza este movimiento, explicó que vivió 52 años en Estados Unidos y, tras 14 años deportado en Tijuana, decidió buscar la manera de reclamar lo que considera, le corresponde.
Abundó que la principal razón para organizarse fue la falta de pensiones, ya que como él, la mayoría nunca cotizó en México y no cuenta con ingresos suficientes para sobrevivir.
Señaló que el grupo se reúne en el parque Teniente Guerrero, donde discuten la manera de emprender una demanda colectiva que obligue al gobierno estadounidense a pagarles lo que aportaron.
Comentó que un joven, descendiente de un defensor de braceros, intentó ayudarles, pero no logró avances ni establecer contacto constante con los miembros de la organización.
“Trabajé muchos años y aporté bastante dinero al Seguro Social en Estados Unidos, pero hasta ahora no me han devuelto nada”, aseguró.
Catorce años esperando justicia y apoyo real
Carrasco mencionó que, por su edad, los abuelitos deportados ya no son económicamente activos y dependen de apoyos gubernamentales, aunque muchos rechazan solicitarlos por no haber trabajado en México.
Relató que recibe atención médica gratuita en centros de salud y recientemente comenzó a tramitar la ayuda para adultos mayores, reconociendo que la situación los obliga a aceptarla.
Indicó que, pese a los años de espera, no han encontrado un abogado dispuesto a llevar el caso bajo la condición de pago al obtener el reembolso.
“Si logramos un buen abogado, estamos dispuestos a pagarle con parte de lo que nos devuelvan; llevamos demasiados años esperando”.
Explicó que el problema se agrava por un acuerdo entre México y Estados Unidos que impediría a los abuelitos deportados reclamar directamente sus aportaciones al Seguro Social estadounidense.
Convocatoria abierta para sumar más voces a la causa
Carrasco recalcó que el proceso sería más rápido si más personas en la misma situación se unieran al movimiento, incrementando la presión sobre las autoridades competentes.
Extendió la invitación a quienes enfrenten la misma problemática a reunirse en Playas de Tijuana, el Undocumented Café que está próximo a abrirse y será la nueva sede de su organización.
Afirmó que la unión es clave para lograr que la demanda colectiva avance, recordando que actualmente son solo 150, pero la cifra podría ser mucho mayor.
Dijo que, a pesar de las dificultades, mantienen la esperanza de recuperar lo que consideran un derecho, fruto de décadas de trabajo en territorio estadounidense.

