Ni reyes ni dictadores
Si la comunidad migrante se organiza coordina puede lograr cambios a su favor.
El actor Michael Douglas, al recibir un reconocimiento por su trayectoria (Festival de Cine de Taormina, Italia), expresó: “Entiendo que gran parte de la responsabilidad del caos mundial proviene de mi país. Me avergüenzo y pido disculpas a mis vecinos de Canadá y México, pero también con los países de la Unión Europea y la OTAN”. Sus valientes y honestas palabras permiten ver que en los Estados Unidos también existen posturas a favor del diálogo, la democracia y los derechos humanos, pues no es el único integrante de la comunidad artística que se ha manifestado a favor de la comunidad migrante. Y, también, una contundente oposición a las acciones dictatoriales.
Incluso el presidente Trump ha tenido que hacer un reconocimiento público sobre el gran aporte de la fuerza de trabajo migrante a la agricultura, el sector turístico y de servicios en general, por lo cual tendrá que hacer cambios en la ofensiva migratoria que encabeza el ICE. El asunto no es menor pues la afectación puede llegar a ser de miles de millones de dólares en el futuro, de ese tamaño es la importancia del aporte de la comunidad migrante a la economía de los EU.
La tensión no ha terminado para la comunidad migrante, pero es posible que entre a una especie de pausa o cambios en la forma en que se están llevando a cabo las redadas por parte del ICE, lo cual hay que aprovechar para hacer el balance de lo que ha sucedido y sobre todo para reflexionar sobre el aprendizaje de la comunidad migrante en estos últimos meses.
- Son miles de personas, con ciudadanía norteamericana o no, las que se oponen a las políticas de agresión y violación de los derechos humanos de los migrantes en EU y al comportamiento dictatorial, como lo demuestran las manifestaciones en varias ciudades del país bajo la consigna de “No Kings”. Miles de personas conscientes con quien se pueden tender puentes de comunicación y organización en defensa de las libertades democráticas.
- El aporte económico, social y cultural es tan grande y contundente que los efectos de las redadas masivas van a afectar la economía de todos los ciudadanos norteamericanos, en el corto, mediano y largo plazo. Eso no tendrá contento a nadie. La comunidad migrante puede aprovechar para organizarse e integrarse en cámaras de comercio, producción y distribución de la gran cantidad de productos en los que su mano de obra colabora de forma decisiva. También mostrar su gran aportación en la cultura y la sociedad.
- Para muchos analistas, la mayoría que alcanzó Trump en las elecciones se debió al aporte del voto latino. Pero conforme pasan los días, cada vez más y más personas migrantes declaran su arrepentimiento. Es de sabios cambiar dice el dicho. Es una gran lección. Todo ciudadano debe meditar con mucha calma su voto y no dejarse llevar por la propaganda y difusión de fake news. Los hechos son los que muestran el verdadero o falso carácter democrático de los gobernantes.
- Las manifestaciones pacíficas tienen un gran impacto para sumar a más personas a la causa de los migrantes, de los defensores de las libertades democráticas y el sistema de protección social que la democracia implica. Es muy importante mostrar a las nuevas generaciones la importancia de las herramientas de la resistencia civil pacífica. La comunidad migrante tiene una gran historia de lucha que ha contribuido al desarrollo de la democracia en EU. Lo cual implica crear y mantener redes de comunicación alternativos a los medios corporativos ligados a los empresarios que
han tomado el poder con el gobierno de Trump, pero también para el futuro.
Es muy importante tomarse un tiempo para reflexionar sobre todo lo que ha pasado para decidir qué hacer en el futuro. Definitivamente si la comunidad migrante se organiza y actúa de forma coordinada puede lograr cambios en favor de su situación. No es tiempo de reye ni dictadores, es tiempo de la comunidad organizada y solidaria.