Meditaciones Migrantes | Ciudadanía migrante
La democracia no es solo una forma de gobierno, también es un forma de vida, que implica un ajuste constante tanto en el ámbito familiar como comunitario para que la toma de decisiones importante sea con la participación de todas y todos los integrantes.
Por fortuna, existen estudios que nos ayudan a conocer y explicar la presencia y la participación de la comunidad mexicana en Estados Unidos, ya sea en el terreno social, político o económico. Para contar con una visión histórica es muy recomendable leer el libro “El México de afuera. Historia del pueblo chicano”, editado por el Fondo de Cultura Económica. Aquí puedes escuchar a su autor.
Una lección muy importante que nos deja la revisión histórica de los movimientos políticos y de lucha ciudadana de los migrantes mexicanos que viven en EU es que lo han hecho desde diferentes frentes, formas de participación, pero sobre todo con mucha creatividad, que logra construir nuevas formas de resistencia y sentido de identidad.
La comunidad migrante ha hecho crecer la participación ciudadana en ambos países. De acuerdo con cifras recientes, tanto en México como en EU, los migrantes han elevado su participación en las elecciones.
La democracia no es solo una forma de gobierno, también es un forma de vida, que implica un ajuste constante tanto en el ámbito familiar como comunitario para que la toma de decisiones importante sea con la participación de todas y todos los integrantes. La democracia como estilo de vida implica los valores de la tolerancia, respeto a los derechos humanos, la inclusión, la vía pacífica para la solución de conflictos y, sobre todo, el diálogo.
La búsqueda de una mejor situación económica, tanto en lo individual como en lo familiar es una de las razones que dan los migrantes cuando se les pregunta acerca de las razones por las cuales salieron de su país. Esto está fuertemente ligado a la movilidad social, es decir a la imposibilidad de ascender o moverse de clase social, nivel de ingresos y condiciones generales de desarrollo social. Cuando en el país se cierran las opciones para participar en la definición de las políticas y acciones de gobierno, se rompe la posibilidad de ejercer la participación ciudadana que es la base de la democracia. Por tanto, la exigencia de la comunidad migrante se refiere a mejores condiciones de vida, pero también a la apertura para participar de manera efectiva en la definición de las acciones de gobierno. Lo hicieron en el pasado y lo seguirán haciendo.
Un ejemplo de la lucha organizada y creativa por los derechos lo es El Movimiento Chicano, o simplemente “El Movimiento”, que tuvo su gran auge en el periodo de 1960 y 1970 en Estados Unidos, teniendo como grandes exponentes a César Chávez y a Dolores Fernández (Dolores Huerta). El impacto del Movimiento no sólo fue en las calles con protestas organizadas o en la acción sindical, su impacto trascendió al cine, la música, la moda, el arte, las fiestas. Fue un movimiento que trascendió las fronteras y nutrió los movimientos sociales de la época y posteriores.
Después del shock, de las reacciones de miedo, estrés o parálisis que muchas ciudadanas y ciudadanos migrantes experimentaron al inicio de la nueva administración de gobierno en los EU, va llegando el momento de retomar la participación y la acción ciudadana crítica, creativa y comunitaria, para hacer valer el enorme aporte de la población migrante, tanto con acciones ciudadanas en México, como en EU.
Pero ¿Qué significa ser ciudadano migrante en estos momentos? La historia, la tradición de lucha, nos ayuda a ofrecer una respuesta articulada, de profundas raíces culturales y comunitarias. La democracia implica el derecho ciudadano a evaluar las acciones de los gobernadores para decidir si se les ratifica o no. Pero también evaluar el trabajo de acción ciudadana que se ha llevado a cabo, para determinar si ha sido suficiente o es necesario hacer más.
Muchas y muchos migrantes dedican tiempo y esfuerzo en hacerse escuchar por parte de los gobernantes, con el envío sistemático y estratégico de cartas a los congresistas y demás representantes populares, lo cual sienta un precedente muy importante. Toca retomar otros espacios y formas de participación, como se hizo en diferentes momentos de la historia, con la ventaja de que ahora cada vez es mayor el papel protagónico de la comunidad migrante en los espacios sindicales, el gobierno, y muchos otros ámbitos, como el cultural.
Seguramente pronto habrá aportes muy importantes en el cine, la música, la moda, el arte, las fiestas, en todos los lugares. Estemos atentos para también participar.