Meditaciones Migrantes | Autocuidado financiero para un futuro incierto
Ante un posible retorno a tu país de origen, revisa y planea tus gastos.
El cambio de administración en los Estados Unidos, así como la adopción de una serie de medidas que ponen en vulnerabilidad a los millones de migrantes de todas las nacionalidades, que aportan a la economía y viven en dicho país, de los cuales aproximadamente 39.9 millones son de origen mexicano de acuerdo a cifras oficiales, nos motivan a emprender una serie de acciones de autocuidado de forma impostergable.
De acuerdo con información pública, para 2024 en México se recibieron 64,745 millones de dólares por concepto de remesas, lo que constituye un aumento de 2.3% con respecto al 2023.
Desde luego que no es una cifra menor, por el contrario, nos da cuenta del enorme aporte de las y los trabajadores migrantes a la economía mexicana. Con esas cifras en mente es de esperarse que el nivel de protección social que se pone a disposición de la población migrante sea muy alto, tanto de aquel o como de este lado de la frontera, pero independientemente de lo que ocurra ante lo impredecible de las decisiones de la actual administración norteamericana, es necesario tomar una serie de medidas de autocuidado.
Tristemente, todavía se puede escuchar que, después de años de trabajar en empleos muy duros en Estados Unidos, limitándose en los gastos básicos, cuando algunos migrantes empiezan a explorar la posibilidad de retorno definitivo o temporal a México, resulta que no hay casa, inversión, o dinero ahorrado o multiplicado. Algunas veces se debe a los gastos corrientes de la subsistencia, pero en otros casos se debe a que hubo un gasto desorganizado, errores y hasta excesos.
Tener que regresar de forma apresurada se vuelve una posible situación ante la amenaza de las deportaciones; tener que dejar por lo que se trabajó por años: casa, autos, muebles, ropa, todo (hasta la mascota), puede ser menos devastador si se cuenta con un plan de contingencia, lo que incluye un plan financiero.
Es buen momento para hacer una pausa, un balance, pensar con que se cuenta, con qué no (adeudos), créditos, recursos materiales, redes de apoyo; todo ello para hacer un plan: determinando qué se debe seguir haciendo, lo que se debe dejar de hacer, lo nuevo que se debe empezar a hacer, emprender. Además de que se puede anotar en un diario, bitácora de gastos, también ya existen herramientas digitales, que facilitan acceder a la información sin importar en donde se esté geográficamente.
Son varias las acciones que pueden emprender quienes viven en EU y que pueden tener buenos resultados, pero quiero referirme a dos para empezar. La primera sería identificar si se cuenta con Afore, en caso de que así sea es urgente verificar con qué administradora se encuentra y el saldo, para retomar el ahorro y hacer aportaciones voluntarias. Al ser un instrumento para el retiro regulado por las leyes actuales, tiene un margen de protección que no ofrecen otros instrumentos financieros. Se puede ahorrar en dicha cuenta y luego retirar el recurso en caso de tener que hacerlo cuando se regrese al país. Las administradoras de Afores están obligadas a facilitar los trámites y a apoyar en el momento actual.
La siguiente acción puede ser tramitar las tarjetas bancarias de la Financiera para el Bienestar (FINABIEN), por la ventaja que ofrece la comisión más baja y segura para el envío de remesas, pero también porque permite hacer un ahorro más seguro, para que los migrantes puedan tener manejo más controlado y seguro de sus recursos. En dicha institución incluso se explica cómo puede hacerse envíos a la familia, pero también a una cuenta personal para prepararse ante cualquier contratiempo.
Cada día es posible prepararse mejor para enfrentar un escenario que no se ve sencillo y que es posible que dure al menos 4 años. Planificar la tranquilidad a través del autocuidado financiero es una buena decisión, para recuperar parte de la tranquilidad y seguir adelante, porque ante la adversidad lo que hay que recobrar es la capacidad de retomar los planes y defender el derecho a una vida digna.