¿Desalojo violento de migrantes en México? denuncian abusos y represión
Alrededor de las 6 de la mañana, agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) llegó al campamento irregular de migrantes, instalado cerca de la Central de Autobuses del Norte, para llevarse a los extranjeros que aún permanecían en esta zona, dio a conocer el medio de comunicación ‘La Jornada’.
En este operativo hubieron denuncias de maltratos hacia las personas del campamento. De acuerdo con reportes de organizaciones civiles, basados en testimonios “portando armas, obligaron a las personas migrantes a abordar los autobuses con destino a la estación migratoria Las Agujas”, en Iztapalapa.
El Grupo de Monitoreo Frontera Centro dio a conocer los testimonios que recibió: “durante el operativo se registraron maltratos y agresiones físicas”. Además comentaron que hay al menos un caso de separación familiar y se reportó que a algunas personas les fueron retirados sus teléfonos celulares.

En videos que han sido difundidos, se observa a más de una decena de elementos policiacos portando escudos antimotines, asimismo personal de limpieza que destruye los cuartos que quedaban, y algunas personas declaran que les han robado sus pertenencias..
Ante esta situación, el GMFC denunció:
- La falta de preparación y coordinación adecuada para llevar a cabo el operativo apegándose al respeto de los derechos humanos de las personas migrantes.
- La narrativa y estratégia de comunicación para mostrar una versión de los hechos
- El desalojo de las personas por medio de prácticas coercitivas y violetas que atentan contra su integridad
- La falta de atención y medidas adecuadas a las situaciones de inseguridad y violencia que enfrentan las personas migrantes, en partícula las que están en situación de calle
Antecedentes antes del desalojo total de los migrantes
Recordemos que en días anteriores, personal de la Secretaría de Gobierno y otras dependencias capitalinas habían estado acudiendo al campamento para insistir en el desalojo de los extranjeros que habían rechazado ser trasladados a albergues.
Funcionarios dijeron que ya no se les puede garantizar seguridad en este asentamiento y en un comunicado, las autoridades capitalinas aseguraron que habían detectado personas que extorsionaban a los indocumentados.
El coordinador de Atención a la Movilidad Humana, Temístocles Villanueva, detalló que tras el operativo “de traslado voluntario” del martes 11 de marzo, 39 personas, entre venezolanas y hondureñas, aceptaron ser llevadas a los dos albergues con los que cuenta el gobierno de la ciudad: el Centro de Asistencia e Integración Social en el barrio de Tepito, y un hotel en la colonia Peralvillo. Aseguró que ambos cuentan con servicios básicos, de asistencia médica y asesoría para trámites migratorios.
El día de ayer, una decena más de extranjeros aceptó el traslado a los refugios, y fueron movilizados en un camión proporcionado por la alcaldía Gustavo A. Madero. Un migrante venezolano, comentó: “aquí ya no tenemos otra opción. El campamento se empieza a quedar vacío y nos sentimos menos seguros”
El desalojo del campamento no solo deja a cientos de personas en la incertidumbre, sino que también expone la falta de respuestas humanitarias ante la crisis migratoria. Las denuncias de abuso y represión evidencian la necesidad de políticas más justas y respetuosas de los derechos humanos, priorizando soluciones que garanticen seguridad y dignidad para quienes huyen en busca de una vida mejor.
