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Apuntes de la Diáspora | La obsolescencia del esfuerzo

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En el noticiero de la mañana anuncian que la nueva tendencia tecnológica es tener hijos virtuales, una especie de Tamagochis de última generación El creador de la empresa habla del metauniverso y de por qué Mark Zuckerberg cambió el nombre de sus empresas a META, ahora esa será nuestra realidad, dice, la virtual. 

Metauniverso: Hijos virtuales, con personalidades aleatorias según un algoritmo alucinante que detecta características físicas, de personalidad y temperamento que desarrollará con el tiempo, con cierto parecido a los padres pero autónomos en la evolución de éstos y pienso ¿qué tipo de persona querría tener un hijo virtual y para qué lo tendría? El distinguido emprendedor también advierte que cuando uno se fastidie podrá dejar al hijo virtual y abandonar la plataforma, todo con cargo extra, obviamente. 

Metauniverso: Relaciones afectivas virtuales, hoy nuestros afectos son un producto, uno que se vende para la big data y otro que consume lo que la big data determinó que necesita. Y mientras el algoritmo selecciona para curarnos la frustración existencial y sentimental, los otros productos de consumo que, por medio de, ahora sí un pago, nos acercarán a la satisfacción aspiracional de nuestra frustración. O, en otra vertiente, te vende el combustible para seguir alimentando tu status de clase, estético, especializadísimo, casi siempre sin relación con la realidad, eso, que te diferencia de la masa. 

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Mertauniverso: La obsolescencia de la cosas y las relaciones, ya nada se repara, todo se desechatodo se cura y renueva con más consumo. Esta moda pseudo científica de la psicología en las redes, donde toda conducta indeseable es calificada de tóxica, manipuladora, narcisista, machista, feminazi, y donde todo desacuerdo es tildado de intolerancia, neurósis, clasismo y una larga lista de adjetivos psiquiátrico–antropológicos densérrimos. Se me antoja una pausa, una caminata en el bosque sin aparatejos enajenantes, regresar treinta años en el tiempo.

¿Tu celular es modelo reciente, no? No puedes usar la aplicación, sorry. ¿Tu novia te ignora cuando le hablas, te cuestiona cuando se enoja? Deséchala, es tóxica: violenta, hembrista, ególatra, manipuladora. Pero aquí te presentamos una larga lista de productos, personas que te pueden interesar, terapias, libros y argumentos para que la mandes al Metauniverso del olvido. ¿Tu novio no tiene el abdomen marcado ni el botox y ya está pasadito de años, además, te aburre? Cámbialo inmediatamente, mira, tenemos muchas nuevas opciones y todas son tus amigos. ¿Cuánto cuesta? Pues eso es lo de menos, una bicoca, casi todo es gratis porque esta vez tú eres el producto y yo te vendo para que a su vez mis socios te vendan a ti. Ciclo cerrado. Metauniverso…

Entonces pienso que en este orden de desechabilidad la opción hijos virtuales es tal vez un paso necesario. ¿Quién querría levantarse varias veces durante la noche a poner al bebé en el regazo y ofrecerle la chichi y el cariño? ¿quién querría lidiar con cacas, meados, vómitos, enfermedades sin programación ni horario? ¿quién, a pesar de su tiranía querría para esta persona su libertad y autonomía? ¿quién querría amar a alguien que grita, que violenta, que desprecia, que ignora, que cuestiona desde una exigencia cínica y sarcástica? ¿quién a pesar de esa tiranía, de ese cinismo y sarcasmo ácido querría amar y cambiar porque esas críticas lo ayudan a construirse? ¿quién por el desarrollo de otro, de la alegría de verle amar el mundo y llorarlo, por todo lo ambivalente de la existencia y lo sublime de un gesto estaría dispuesto a quedarse ahí, a no soltar?

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Metauniverso: el amor, sólo el amor.

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