¿Qué tener en cuenta para elegir la mejor almohada siendo madre?

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Ya sea para el embarazo, lactancia o los primeros meses del bebé, es necesario pensar bien en el tipo de almohada que utilizamos
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Parece sencillo, simplemente comprar una almohada que nos resulte atractiva o que parezca cómoda y ya. Convivimos con almohadas desde que somos niños y siempre hemos estado en contacto con ellas, por lo que no parece haber mayor misterio a la hora de conseguir una.

Y aunque es cierto que podemos elegir entre muchas alternativas, quizás haya algunas cuestiones que puedan resultar útiles a la hora de elegir la mejor opción. Por ejemplo: ¿qué considerar a la hora conseguir una almohada estando embarazada? ¿O qué tener en cuenta para los primeros meses del bebé?

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A continuación, compartimos algunas ideas para madres acerca de qué se debe tener en cuenta a la hora de comprar una almohada.

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El momento previo a la maternidad

El embarazo suele presentar momentos de incomodidades tanto físicas como anímicas y emocionales. Para estas últimas, lo mejor será contar con la contención de los seres queridos. Mientras que, con respecto a las primeras, una buena opción puede ser comprar almohadas para embarazadas confortables.

Es sabido que el desgaste físico aumenta con cada día que pasa, por lo que lo ideal sería disponer de algo que permita el reposo y el descanso de la mejor manera. Para esto, no hay nada mejor que una buena almohada que se ajuste a las necesidades del cuerpo.

El tiempo de la lactancia

Luego, con el bebé en brazos y las demandas y exigencias que esto implica, la necesidad de estar cómoda no disminuye sino que aumenta. En este sentido, puede ser de gran ayuda tener una almohada de lactancia que permita amamantar de forma cómoda, quizás recostada o sentada en un sillón.

Es clave que la almohada permita sostener con facilidad al bebé y mantener una posición apropiada para poder dar la teta sin inconvenientes. Al mismo tiempo, debe ser posible realizar algunos movimientos para ir modificando la postura en función del cansancio de las distintas partes del cuerpo.

Los primeros meses del bebé

En los primeros meses, una herramienta que puede muy ser útil para la madre es contar con una buena almohada para bebé. Se sabe que no es posible cargar con el pequeño todo el tiempo o dejarlo siempre en la cuna, por lo que contar con algo para improvisar un lugar seguro en donde sea resulta ideal.

Lo que se busca es que las almohadas para bebés recién nacidos puedan contenerlo, pero, al mismo tiempo, darle cierta libertad de movimientos. Es una etapa de descubrimiento del cuerpo y la idea es no limitarlo.

Almohadas para los primeros años

Las almohadas de peluche con formas infantiles pueden ser una buena idea para acompañar a los recién nacidos, pero quizás sean una mejor opción para cuando son un poco más grandes. En ese momento, cuando empiezan a reconocer formas, será más fácil darles algo que realmente los atraiga.

Almohadas para niños con formas de animales, por ejemplo, pueden funcionar como muñecos de apego que tranquilicen al pequeño. Estas le brindarán tiempo a la madre para dedicarse a sus propios asuntos y ocuparse de sus cosas, sin preocuparse en exceso por el bienestar de su hijo.