¿Cuáles son los 7 dones del Espíritu Santo? El Papa Francisco nos explica

Te contamos en qué consiste cada uno de estos dones del Espíritu Santo. | Foto: Especial.
Cada uno de los siete dones del Espíritu Santo nos ayuda a encontrar la tranquilidad con nosotros mismos y con Dios Padre.
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Una de las verdades incuestionables de nuestra fe católica es, sin duda, que Dios es amor. Él nos ama y nos lo demuestra de muchas maneras. Por ejemplo, infunde su gracia sobre nuestros corazones y, a través del Espíritu Santo, derrama sus dones sobre nosotros.

Estos dones son una prueba clara de que Dios se comporta como un Padre que nos quiere y nos ayuda a seguirlo. Sin embargo, para experimentar su amor, es necesario que nosotros también nos comportemos como sus hijos.

El sacerdote Pedro Fernández Rodríguez dice que los dones del Espíritu Santo vienen con el Sacramento del Bautismo y se refuerzan en la Confirmación. Sin embargo, depende de nosotros desarrollarlos durante toda nuestra vida cristiana.

De acuerdo con el Catecismo de la Iglesia Católica, los dones del Espíritu Santo son siete: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Estos sostienen la vida moral del cristiano y lo hacen dócil y sensible a la voluntad de Dios.

Infografía: Desde la fe.
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¿Qué significa cada uno? El Papa Francisco lo ha explicado en sus catequesis. Te presentamos un resumen de lo que significa cada uno de los 7 dones del Espíritu Santo:

1. El consejo del Espíritu Santo

En el momento en el que lo acogemos y lo albergamos en nuestro corazón, el Espíritu Santo comienza a hacernos sensibles a su voz y a orientar nuestros pensamientos. También nos ayuda a enfocar nuestros sentimientos y nuestras intenciones según el corazón de Dios.

Al mismo tiempo, nos conduce cada vez más a dirigir nuestra mirada interior hacia Jesús. De esta forma, él se convierte en nuestro modo de actuar y de relacionarnos con Dios Padre y con los hermanos.

2. Entendimiento

Está estrechamente relacionado con la fe. Cuando el Espíritu Santo habita en nuestro corazón e ilumina nuestra mente, nos hace crecer día a día en la comprensión de lo que el Señor ha dicho y ha realizado.

Comprender las enseñanzas de Jesús, comprender el Evangelio, comprender la Palabra de Dios… Si leemos el Evangelio con este don del Espíritu Santo, podemos comprender la profundidad de las palabras de Dios.

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3. Sabiduría

De acuerdo con el Papa Francisco, la sabiduría es la gracia de poder ver cada cosa con los ojos de Dios. Es ver el mundo, ver las situaciones, las ocasiones, los problemas, todo, con los ojos de Dios. No se trata sencillamente de la sabiduría humana, que es fruto del conocimiento y de la experiencia.

En la Biblia se explica que Salomón, en su coronación como rey de Israel, pidió el don de la sabiduría.

4. Fortaleza

¿Cuántos hombres y mujeres honran a nuestro pueblo, honran a nuestra Iglesia, porque son fuertes al llevar adelante su vida, su familia, su trabajo y su fe?

Demos gracias al Señor por estos cristianos que viven una santidad oculta: es el Espíritu Santo quien les conduce. Y nos hará bien pensar: si ellos hacen todo esto, si ellos pueden hacerlo, ¿por qué yo no? Y nos hará bien también pedir al Señor que nos dé el don de fortaleza.

Infografía: Desde la fe.

5. Ciencia

En el Génesis se cuenta que Dios se complace de su Creación, subrayando repetidamente la belleza y la bondad de cada cosa. Al término de cada jornada, está escrito: Y vio Dios que era bueno.

Si Dios ve que la Creación es una cosa buena, es algo hermoso. Por eso, también nosotros debemos asumir esta actitud. He aquí el don del Espíritu Santo de la ciencia que nos hace ver esta belleza. Alabemos a Dios con él, démosle gracias por habernos dado tanta belleza.

6. El Espíritu Santo nos muestra el significado de la Piedad

Este don no significa tener compasión de alguien, sino que indica nuestra pertenencia a Dios y nuestro vínculo profundo con Él. Este vínculo da sentido a toda nuestra vida y nos mantiene firmes, en comunión con Él, incluso en los momentos más difíciles y tormentosos.

Se trata de una relación vivida con el corazón. Según explica el Papa Francisco, esta relación es nuestra amistad con Dios, que nos dona Jesús, una amistad que cambia nuestra vida y nos llena de entusiasmo, de alegría.

7. Sentir el Temor de Dios con el Espíritu Santo

Este don no consiste en tener miedo de Dios: sabemos bien que Dios es Padre, y que nos ama y quiere nuestra salvación, y siempre perdona. Por ello, no tenemos motivos para sentir miedo de Él.

El temor de Dios, en cambio, es el don del Espíritu Santo que nos recuerda cuán pequeños somos ante Dios y su amor. También, que nuestro bien está en abandonarnos con humildad, con respeto y confianza en sus manos.

Esto es el temor de Dios: el abandono en la bondad de nuestro Padre que nos quiere mucho.

Desde la Fe.