La pandemia me llevó de regreso a México y no me arrepiento: Gustavo Camacho

Gustavo Camacho se dijo feliz porque sus hijos querían forjar su futuro en México| Foto: Especial
A un año de haber vuelto a México, Gustavo Camacho está feliz de haber regresado, que su familia esté unida y cumplir el sueño mexicano
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El poblano Gustavo Camacho decidió regresar a México a principios de la pandemia. Tras 20 años de laborar entre Houston y Luisiana, el coronavirus lo dejó sin empleo. Temía contagiarse y no ser bien atendido en USA, así que él y su familia hicieron maletas rumbo a Puebla. No se arrepienten.

Conexión Migrante te contó la historia de Gustavo Camacho en mayo del 2020, cuando acababa de perder su empleo en una empresa comercializadora de materiales para techos y cubiertas. Como tenía que mantener a una esposa y a tres hijos en tiempos difíciles, decidió jugársela regresando a su tierra a vivir el “sueño mexicano”.

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Oferta como locutor de radio en Puebla

La decisión no fue difícil. Temía más quedarse en USA, contagiarse de coronavirus y no tener los medios para atenderse en un hospital estadounidense, así que era mejor ir a México. Lo primero que le sorprendió al llegar a Puebla es que la pandemia se vivía de una forma muy distinta. En México había menos contagios en ese momento, así que la gente estaba más tranquila y confiada.

Para su buena fortuna, dice, las oportunidades no faltaron. Gustavo recibió una oferta de trabajo en una radiodifusora del municipio de Tecamachalco, Puebla, gracias a la charla que tuvo con Conexión Migrante. “Yo hacía un programa de radio comunitario, yo realizaba entrevistas. Cuando leyeron el artículo y miraron algunos videos que yo había publicado, me ofrecieron empleo como locutor”, dice.

Pero decidió no aceptar la oferta porque apenas dos meses después de su llegada a Puebla, su antiguo empleador en USA lo buscó para regresar a trabajar.  La decisión no era fácil porque involucraba también a su esposa y a sus tres hijos (18, 16 y 10 años), quienes para entonces ya estaban inscritos en escuelas mexicanas. Así que decidió partir solo.

Regresos intermitentes a USA

Mientras Gustavo regresó a trabajar un tiempo a Luisiana, sin familia, su hijo mayor ingresó a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP); el segundo, a la preparatoria; y el pequeño, a una escuela primaria.

Dado que el migrante experimentaba serios problemas para respirar el año pasado, debido a un desvío del tabique nasal, y sabiendo lo costoso que es atender este problema en USA aunque tiene un seguro, Gustavo decidió que lo mejor sería ir y venir entre México y Estados Unidos. Trabajaría unos meses con su patrón estadounidense y luego regresaría a México a tratar su nariz y ver a su familia.

Sobre los riesgos de contraer Covid-19 en los viajes, dice que él y su familia han tenido suerte. Hasta ahora nadie se ha contagiado, a pesar de que varios amigos cercanos han sido víctimas de la pandemia.

“Orgullosos de nuestro México querido”

La familia de Gustavo Camacho se dice feliz en México. Sus hijos se adaptaron sin problemas.

“Ellos están muy felices y orgullosos de vivir en nuestro México querido. Saben que tenemos un país maravilloso”, dice.

El mexicano reflexiona sobre la experiencia obtenida. “A un año de distancia, siento que ha valido la pena regresar a México porque realmente veo feliz a la familia”. Entre otras cosas porque, si bien gustaba tiene papeles y puede trabajar legalmente en USA, y dos de sus hijos nacieron allá, su esposa y uno de sus hijos solo tienen la nacionalidad mexicana y han tenido que vivir como indocumentados, con los riesgos que esto supone.

El plan de vivir en Puebla era acariciado por la familia desde hace mucho. Años antes, sin que nadie pudiera imaginar una pandemia, el migrante había comenzado a construir una casa en en este estado pensando en el futuro. Y es justo en esa casa en done ahora viven él y su familia.

“Mi plan es, que con el paso del tiempo, pueda dejar de ir a USA y ya quedarme definitivamente en México”, refiere.