Santo Rosario por un difunto: Te explicamos paso a paso cómo rezarlo

El Santo Rosario para los difuntos es muy similar a un Rosario normal. Sin embargo, tiene una pequeña diferencia. Aquí te decimos cuál es.
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El Santo Rosario que se reza para pedir la intercesión de la Santísima Virgen María por una persona fallecida lleva prácticamente la misma estructura que el que se reza comúnmente. La diferencia radica sólo en que se le agregan algunas jaculatorias particulares y hay una pequeña variación en la Letanía.

A continuación te ofrecemos el esquema de Desde la Fe para rezar el Santo Rosario por un difunto a lo largo de la semana.

MISTERIOS GOZOSOS

Estos misterios se rezan los lunes y los sábados.

Nos persignamos:
Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos
líbranos, Señor, Dios nuestro.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Decimos el Yo Pecador:
Yo confieso ante Dios Todopoderoso y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor.  Amén.

Decimos el Gloria:
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

Primer Misterio Gozoso: La Encarnación del Hijo de Dios

La encarnación de Jesús. Imagen: Desde la Fe.
La encarnación de Jesús. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: “Al sexto mes el Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; el nombre de la virgen era María” (Lc 1,26-27).

Rezar:
1 Padrenuestro
10 Avemarías

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Jaculatorias:
1. Si por Tu sangre preciosa, Señor, lo has redimido, que lo perdones, te pido, por Tu Pasión dolorosa.
2. Dale Señor el descanso eterno, y luzca para él la luz perpetua.
3. Que por Tu infinita misericordia el alma de… y de todos los fieles difuntos, descansen en paz. Así sea.

Segundo Misterio Gozoso: La Visitación de Nuestra Señora a su prima Santa Isabel

La Virgen María y Santa Isabel. Imagen: Desde la Fe.
La Virgen María y Santa Isabel. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: “En aquellos días María se puso en camino y fue aprisa a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando a voz en grito, dijo: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el Fruto de tu Vientre” (Lc 1, 39-42).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Tercer Misterio Gozoso: El Nacimiento del Hijo de Dios en el portal de Belén

El nacimiento de Jesús en Belén. Imagen: Desde la Fe.
El nacimiento de Jesús en Belén. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: “Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su Hijo Primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento” (Lc 2,1-7).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Cuarto Misterio Gozoso: La presentación de Jesús en el Templo

La presentación de Jesús en el templo. Imagen: Desde la Fe.
La presentación de Jesús en el templo. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: “Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Jesús, como lo había llamado el ángel antes de ser concebido en el seno. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del Señor” (Lc 2, 21-24).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Quinto Misterio: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo

El Niño Jesús es perdido y hallado en el templo. Imagen: Desde la Fe.
El Niño Jesús es perdido y hallado en el templo. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: “Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres…  Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas” (Lc 2, 41-47)

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Oraciones finales

Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto, en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines. Llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos ponemos nuestra esperanza para que la alientes. Llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto, en tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames. Llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

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Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa original.

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanía
Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Jesucristo, óyenos.
Jesucristo, escúchanos.
Señor Dios Padre celestial,
ten piedad de nosotros.
Señor Dios Hijo Redentor del mundo,
ten piedad de nosotros.
Señor Dios Espíritu Santo Consolador
ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios,
ten piedad de nosotros.

Santa María, ruega por él.
Santa Madre de Dios, ruega por él.
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por él.
Madre de Cristo, ruega por él.
Madre de la Iglesia, ruega por él.
Madre de la Misericordia, ruega por él.
Madre de la divina gracia, ruega por él.
Madre de esperanza, ruega por él.
Madre purísima, ruega por él.
Madre castísima, ruega por él.
Madre siempre virgen, ruega por él.
Madre inmaculada, ruega por él.
Madre amable, ruega por él.
Madre admirable, ruega por él.
Madre del buen consejo, ruega por él..
Madre del Creador, ruega por él.
Madre del Salvador, ruega por él.
Virgen prudentísima, ruega por él.
Virgen digna de veneración, ruega él.
Virgen digna de alabanza, ruega por él.
Virgen poderosa, ruega por él.
Virgen clemente, ruega por él.
Virgen fiel, ruega por él.
Espejo de justicia, ruega por él.
Trono de la sabiduría, ruega por él.
Causa de nuestra alegría, ruega por él.
Vaso espiritual, ruega por él.
Vaso digno de honor, ruega por él.
Vaso de insigne devoción, ruega por él.
Rosa mística, ruega por él.
Torre de David, ruega por él.
Torre de marfil, ruega por él.
Casa de oro, ruega por él.
Arca de la Alianza, ruega por él.
Puerta del cielo, ruega por él.
Estrella de la mañana, ruega por él.
Salud de los enfermos, ruega por él.
Refugio de los pecadores, ruega por él.
Consuelo de los migrantes, ruega por él.
Consoladora de los afligidos, ruega por él.
Auxilio de los cristianos, ruega por él.
Reina de los Ángeles, ruega por él.
Reina de los Patriarcas, ruega por él.
Reina de los Profetas, ruega por él.
Reina de los Apóstoles, ruega por él.
Reina de los Mártires, ruega por él.
Reina de los Confesores, ruega por él.
Reina de las Vírgenes, ruega por él.
Reina de todos los Santos, ruega por él.
Reina concebida sin pecado original, ruega por él.
Reina asunta a los Cielos, ruega por él.
Reina del Santísimo Rosario, ruega por él.
Reina de la familia, ruega por él.
Reina de la paz, ruega por él.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oración final
Te rogamos nos concedas,
Señor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión
de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

MISTERIOS DOLOROSOS

Estos misterios se rezan los martes y los jueves.

Inicia el Santo Rosario con la Señal de la Cruz, el Yo Pecador y el Gloria como en los misterios anteriores.

Primer Misterio Doloroso: la oración en el Huerto

La oración de Jesús en el huerto. Imagen: Desde la Fe.
La oración de Jesús en el huerto. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: “Sentaos aquí mientras voy a orar”. Y tomando consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: “Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad conmigo”. Y adelantándose un poco, cayó rostro en tierra, y suplicaba así: “Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como Yo quiero, sino como quieras Tú”» (Mt 26, 36-39).

Rezar el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias como en el Santo Rosario de los días anteriores.

Segundo Misterio Doloroso: La flagelación del Señor

La flagelación del Señor. Imagen: Desde la Fe.
La flagelación del Señor. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle» (Jn 19,1-3).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Tercer Misterio Doloroso: La coronación de espinas

Meditación: «Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de Él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre la cabeza, y en su mano derecha una caña, y doblando la rodilla delante de Él, le hacían burla diciendo: “Salve, Rey de los judíos”». (Mt 27, 27-29)

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Cuarto Misterio Doloroso: Jesús con la Cruz a cuestas camino del Calvario

Jesús con la Cruz a cuestas. Imagen: Desde la Fe.
Jesús con la Cruz a cuestas. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Entonces Pilato se lo entregó para que lo crucifiquen, y ellos se lo llevaron. Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar llamado “del Cráneo”, en hebreo “Gólgota”». (Jn 19, 16-17).

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Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Quinto Misterio Doloroso: La crucifixión y muerte de Jesús

Jesús en la Cruz. Imagen: Desde la Fe.
Jesús en la Cruz. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Llegados al lugar llamado “La Calavera”, le crucificaron allí a Él y a los dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”… Era ya eso de mediodía cuando, al eclipsarse el sol, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la media tarde. El velo del Santuario se rasgó por medio y Jesús, dando un fuerte grito dijo: “Padre, en tus manos pongo mi espíritu” y, dicho esto, expiró» (Lc  23, 33-46).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Repite también las oraciones finales y la letanía como en el Santo Rosario de los días anteriores.

MISTERIOS GLORIOSOS

Estos misterios se rezan los miércoles y los domingos.

Como en el Santo Rosario de los otros días, deberás iniciar persignándote, rezando el Yo Pecador y el Gloria.

Primer Misterio Glorioso: La Resurrección del Hijo de Dios

La Resurrección del Hijo de Dios. Imagen: Desde la Fe.
La Resurrección del Hijo de Dios. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro, y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les dijeron: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha Resucitado”» (Lc 24, 1-6).

Al igual que con el Santo Rosario de los días anteriores, reza el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión del Señor al Cielo

Jesús subiendo al cielo. Imagen: Desde la Fe.
Jesús subiendo al cielo. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «El Señor Jesús, después de hablarles, ascendió al Cielo y se sentó a la derecha de Dios» (Mc 16, 19).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Tercer Misterio Glorioso: La venida del Espíritu Santo

Meditación: «Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse» (Hch 2, 1-4).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de María al Cielo

La Virgen María subiendo al cielo. Imagen: Desde la Fe.
La Virgen María subiendo al cielo. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Todas las generaciones me llamarán bienaventurada porque el Señor ha hecho obras grandes en mí» (Lc 1, 48-49).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado

La Coronación de la Virgen María. Imagen: Desde la Fe.
La Coronación de la Virgen María. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre Su cabeza» (Ap 12, 1).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Al terminar el Santo Rosario, repite las oraciones finales y las letanías.

MISTERIOS LUMINOSOS

Estos últimos misterios del Santo Rosario se rezan los jueves.

Al empezar, persígnate, reza el Yo Pecador y el Gloria.

Primer Misterio Luminoso: El Bautismo en el Jordán

El bautismo en el Jordán. Imagen: Desde la Fe.
El bautismo en el Jordán. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre Él. Y una voz que salía de los cielos decía: “Este es Mi Hijo amado, en quien me complazco”». (Mt 3,16-17)

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias como en los días anteriores del rezo del Santo Rosario.

Segundo misterio Luminoso: Las bodas de Caná

Jesús convierte el agua en vino. Imagen: Desde la Fe.
Jesús convierte el agua en vino. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: “No tienen vino”. Jesús le responde: “¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora”. Dice su madre a los sirvientes: “Haced lo que Él os diga”». (Jn 2, 1-5).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios

Jesús anuncia el Reino de Dios. Imagen: Desde la Fe.
Jesús anuncia el Reino de Dios. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en el Evangelio”. (Mc 1, 15)

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Cuarto Misterio Luminoso: La Transfiguración

La transfiguración del Señor. Imagen: Desde la Fe.
La transfiguración del Señor. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: Su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz» (Mt 17, 1-2).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Quinto Misterio Luminoso: La Institución de la Eucaristía

La Última Cena. Imagen: Desde la Fe.
La Última Cena. Imagen: Desde la Fe.

Meditación: «Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: “Tomad, comed, éste es Mi Cuerpo”» (Mt 26, 26).

Repetir el Padre Nuestro, las Avemarías, el Gloria y las jaculatorias.

Por último, igual que en los días anteriores, deberás terminar el Santo Rosario con las oraciones finales y las letanías.