Siete claves para entender el uso del plasma convaleciente contra el Covid-19

Desde antes de la pandemia de coronavirus, el plasma convaleciente se ha usado para tratar otras enfermedades. Sin embargo, aún se desconoce su eficacia.
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A finales de agosto, la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) autorizó el uso del plasma convaleciente. Presentó este tratamiento como una terapia “poderosa” para combatir la pandemia de coronavirus.

Su efectividad ya ha sido probada en más de 70 mil pacientes. No obstante, algunas voces dicen que aún no existe suficiente evidencia científica que confirme que, en efecto, su uso tiene un resultado satisfactorio.

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¿Qué es el plasma convaleciente?

El doctor José Gonzáles-Zamora es especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Miami y trabaja en el hospital Jackson Memorial en Miami, Florida.

Él explica que el plasma convaleciente “es un componente de la sangre que tiene la capacidad de inhibir la replicación del virus en el contexto del coronavirus”.

En entrevista con la Voz de América, el experto médico remarcó que son “los pacientes que se han recuperado del coronavirus los que tienen plasma convaleciente para transfundir en personas que actualmente están luchando contra el Covid-19”.

El plasma y los anticuerpos que están contenidos en el plasma van a inhibir la replicación del virus y se consigue su mejoría, agregó.

¿Para qué se utilizaba el plasma antes del coronavirus?

El concepto de “plasma convaleciente” se ha popularizado entre la población a raíz de la pandemia de coronavirus.

Esta popularidad ha avanzado después de que varios médicos aseguraran que la transfusión de esos componentes sanguíneos tenía efectos positivos en las personas con síntomas severos de Covid-19.

Sin embargo, el Dr. Gonzáles-Zamora recuerda que su uso se remonta a otros escenarios. Por ejemplo, es un buen remedio para aquellos pacientes que tienen problemas de coagulación.

“Para las personas que tienen alteración de coagulación se podría utilizar su plasma para corregir algunos problemas”, comenta el médico. Añadió que “también se ha utilizado en el ámbito médico por sus propiedades antinflamatorias”.

En ese sentido, subraya que “en el contexto de la artritis reumatoide también se ha utilizado para reducir la inflamación”.

Además, explicó, ha sido empleado en anteriores pandemias para tratar otras enfermedades infecciosas como la influenza. No obstante, aclaró que “nunca se ha comprobado su uso”.

Un especialista extrae sangre a una donante recuperada de coronavirus en un centro de donantes de Seattle, estado de Washington, para usar como plasma convaleciente, el 2 de septiembre de 2020. Foto: Reuters.
Un especialista extrae sangre a una donante recuperada de coronavirus en un centro de donantes de Seattle, estado de Washington, para usar como plasma convaleciente, el 2 de septiembre de 2020. Foto: Reuters.

¿Cómo se usa el plasma convaleciente?

Lo primero que hay que hacer es encontrar un donante que cumpla con ciertos requisitos. El más importante es que “se haya recuperado del coronavirus, ya que son estos pacientes los que tienen los anticuerpos neutralizantes”.

“Una vez se identifica a la persona, se acude al banco de sangre para extraerle ese componente sanguíneo por un método que se llama plasmaféresis. Es un método que va a separar los componentes de la sangre”, explica el Dr. Gonzáles-Zamora.

Una vez extraído el plasma, se podrán transfundir unos 250 mililitros a una persona enferma.

Es como una transfusión de sangre normal.

Los médicos reconocen que a veces existen dificultades para encontrar donantes. Por ello, consideran que es indispensable seguir haciendo campañas para concienciar a la población de la importancia de donar plasma convaleciente.

¿Qué se sabe de los resultados?

Algunos médicos han defendido su uso al tener unos resultados clínicos muy favorables. En Estados Unidos, 70 mil personas han recibido plasma convaleciente “con resultados muy buenos”.

El experto consultado por la VOA dice que “posiblemente hay indicios de que el plasma también reduzca la mortalidad de personas”. Algunos estudios científicos hablan de una reducción del 30%.

En el hospital Jackson Memorial, la institución en la que trabaja el doctor Gonzáles-Zamora, se ha registrado “aproximadamente un 60% de éxito entre todos los pacientes que han recibido plasma”.

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¿Se puede decir que es eficaz?

“Creo que es demasiado pronto. Lo que se puede decir es que hay muchos indicios sólidos de que posiblemente sea eficaz. Pero la única manera en la que se puede comprobar esta eficacia es conduciendo ensayos clínicos aleatorios utilizando placebos”, insiste el doctor Gonzáles-Zamora.

“De lo contrario, podríamos decir que hay indicios fuertes, pero no eficaces”, añade el experto.

¿Hay alguna desventaja en el uso de plasma convaleciente?

La Clínica Mayo ha desarrollado varios estudios para analizar los usos adversos del plasma convaleciente. Hasta el momento, no ha encontrado nada preocupante:

De todos los pacientes que han recibido plasma convaleciente, menos del 1% ha desarrollado fenómenos adversos, así que es una terapia muy segura.

Algunos casos “adversos” tienen que ver con “reacciones alérgicas”. Estas reacciones no suponen ningún peligro para la población que recibe este tipo de componente sanguíneo.

¿Existen restricciones para donar o para recibir plasma?

Para donar plasma sanguíneo hay que tener en cuenta algunos de los requisitos impuestos por las autoridades sanitarias. El donante tiene que ser mayor de 18 años y deben haber pasado, por lo menos, 28 días de su recuperación.

“Son estos pacientes los que desarrollan una cantidad más alta de anticuerpos neutralizantes”, sostiene el dr. Gonzáles-Zamora.

En cuanto al paciente que recibe la donación de sangre, los médicos se están enfocando “en pacientes hospitalizados y que requieren oxígeno suplementario”. Es decir: aquellos que están en fase más crítica de la enfermedad.