La política no se limita a ciudadanos: Latino Organization of the Southwest

Entre amigos 3 de septiembre
La organización fundada en 1994 explicó que la política no se limita a los ciudadanos y los indocumentados pueden participar de muchas formas.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

A pesar de ser uno de los grupos más grandes en Estados Unidos, la participación política de la población hispana siempre ha sido muy escasa, sin embargo, hay organizaciones como Latino Organization of the Southwest que han dedicado décadas de trabajo en capacitar y enseñar a los migrantes su importancia en la política del país.

Durante su participación en el programa “Entre Amigos” de Conexión Migrante los activistas recordaron que la política no se limita a los ciudadanos y los indocumentados pueden participar de muchas formas.

La Latino Organization of the Southwest se fundó en 1994 y al igual que otros grupos surgió gracias a la necesidad de las personas.

De acuerdo con su director y fundador, Héctor Rico, antes de esa fecha ya trabajaban en Chicago para proveer herramientas para las comunidades.

Chicago es una ciudad con 50 barrios, en ellos hay 8 barrios latinos, predominantemente de mexicanos, donde dan trabajo a comunidades.

Tal vez te interese:  Estudia para tu examen de naturalización, checa las 100 preguntas en español

No basta ser residente, se necesitan derechos plenos

Para Alejandra Cabrera, directora del programa “New Americans Initiative”, una parte vital de su trabajo es que los migrantes se conviertan en ciudadanos.

La activista recordó que es importante la participación de la comunidad latina en las elecciones, pues sólo así se harán visibles.

En tanto, Miguel Vera, activista comunitario, aseguró que los latinos tienen el poder de inclinar la balanza a favor de un lado u otro.

Sin embargo, aclaró que hay un gran trabajo por hacer para preparar a la gente y enseñarles a votar por los mejores líderes.

En este sentido, Héctor Rico dijo que es complicado trabajar con la comunidad migrante, pues están acostumbrados a que su participación no hace la diferencia.

Explicar los beneficios de ser ciudadano

En tanto, Alejandra dijo que uno de sus principales actividades es informar a los residentes de los beneficios de convertirse en ciudadanos.

La activista dijo que “es un proceso largo para unos, difícil para otros”, pues muchas personas no hablan inglés, requisito en el examen de naturalización.

Los migrantes tardan hasta un año en prepararse para sus exámenes de ciudadanía.

Aunque hay personas que pueden hacer el examen de ciudadanía en español, esta prueba se limita a unas pocas personas.

En específico, para personas mayores de 50 con 20 años como residentes permanentes, sólo ellos pueden responder en español.

Sin embargo, estas personas deben aprender las 100 preguntas del examen.

A lo complicado de la preparación se suma la creencia sobre el abandonar su país de origen, “creen que van a dejar de ser mexicanos”.

Los activistas coincidieron que se realizan capacitaciones en varios sentidos, por ejemplo, se les explica que México acepta la doble nacionalidad

Además, se les dice que tendrán doble oportunidad de mejorar en todos los aspectos, integrarse como si hubieran nacido en EEUU y recibir beneficios plenos.

Incluso hay personas que después de naturalizarse se niegan a recibir ayudas públicas o a hacer valer sus derechos.

“Con el voto es lo mismo, si no lo aprovechan es como si no existiera, si no votan no tienen derecho a quejarse” declaró Alejandra.

Los no ciudadanos también pueden participar

En cuanto a los migrantes indocumentados, los activistas recordaron que la participación política no se limita a los ciudadanos, aunque no puedan votar se puede ser parte de la vida política de EEUU.

“Claro que se debe tener una ciudadanía para votar, pero no se limita a eso la participación política”, declaró Héctor.

Se puede ser miembro activo en la comunidad, formar parte de las campañas de promoción del voto, conocer a los representantes locales.

Finalmente, los activistas coincidieron en que lo más difícil es cruzar la frontera, ya que se está del otro lado hay que sumarse.