EEUU ayudó a México y al Triángulo Norte durante la pandemia

EEUU ayudó a México y al Triángulo Norte durante la pandemia
Estados Unidos ha destinado a México, Guatemala, Honduras y El Salvador aproximadamente 22 millones de dólares en cooperación para combatir la pandemia
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

En México y el norte de Centroamérica, zonas cuyos sistemas públicos de salud eran ya de por sí “muy débiles”, la llegada del Covid-19 amenazaba con situaciones catastróficas.

Los hospitales podían colapsar

No se tenían suficientes respiradores. No había suficientes suministros médicos. Se temía que, como en Ecuador, la gente pudiera empezar a caer muerta en las calles.

Pero la ayuda llegó de donde frecuentemente ha llegado durante décadas: desde Estados Unidos.

México tenía el mismo problema que muchos otros países, no encontraba quién le vendiera mil ventiladores artificiales.

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador pidió ayuda a su homólogo, Donald Trump.

En los primeros días de mayo aterrizaba en Ciudad de México el primer avión con 211 ventiladores, marca Hamilton Medical, la primera de muchas entregas.

La intercesión de Trump para suplir los ventiladores artificiales a México permitió aumentar la capacidad hospitalaria para atender a los pacientes con cuadros médicos más complicados.

Más al sur, en El Salvador, Nayib Bukele decidió imponer un toque de queda férreo, no tenían ni 50 ventiladores en todo el país. Estados Unidos aportó 250 adicionales.

Los fondos de asistencia estadounidense a El Salvador, específicamente para la pandemia ha sido casi 6,6 millones de dólares.

“2 millones en asistencia humanitaria de una cuenta de ayuda ante desastres internacionales “para comunicación de riesgos, agua, saneamiento e higiene”, según un informe del Departamento de Estado,

Fondos de la Agencia Interamericana para el Desarrollo (USAID) fueron redireccionados para “apoyar a los centros de cuarentena destinados a personas con Covid-19“.

Estados Unidos ha destinado a México, Guatemala, Honduras y El Salvador aproximadamente 22 millones de dólares en cooperación para combatir la pandemia.

El dilema de las deportaciones

Mientras se ha restringido severamente el cruce de su frontera hacia el norte, hacia el sur salen aviones cargados de centroamericanos y mexicanos que son deportados.

Entre los cuales, frecuentemente, hay personas contagiados con el Covid-19.

El Salvador recibió cientos de millones de dólares para el progreso del Triángulo del Norte, formado por El Salvador, Honduras y Guatemala.

Luego Estados Unidos anunció otro programa de asistencia para el desarrollo llamado América Crece.

Tal vez te interese:  La pobreza es el aliado de la pandemia en las fronteras de México

Sin embargo, a pesar de la generosidad de EEUU las deportaciones han generado de tensiónNueva política de asilo

Y es que ahora, según una nueva política estadounidense, los migrantes ya no pueden pedir asilo político en la frontera sur.

“Ahora cualquier persona es detenida, procesada y devuelta a México en menos de dos horas, sin asegurar que esté bien de salud”, dijo Meyer.

“Es que Trump no construyó el muro con cemento, piedra y varillas”, observó el legislador Carlos Valenzuela, secretario de la Comisión de Hacienda y Crédito Público del Congreso Mexicano.

“Trump construyó el muro con la Marina de Guerra mexicana, el ejército mexicano y la Policía Federal mexicana, a los que el presidente López Obrador convirtió en una guardia nacional que en lugar de combatir delincuentes está persiguiendo a nuestros hermanos centroamericanos”.

Valenzuela ha presentado en el Congreso mexicano un proyecto de Ley que cambia el concepto legal usado para aprehender a los inmigrantes ilegales.

Actualmente los centroamericanos son “aislados”. De esa forma, no gozan de la misma protección que un “detenido”, el cual tiene 48 horas para que las autoridades demuestran su culpabilidad o lo pongan en libertad.

Un “aislado” en tanto, puede pasar meses bajo custodia mexicana.

Para Valenzuela, ser crítico de la política migratoria de su país y EEUU no es motivo para hacer menos la cooperación durante la pandemia.

Valenzuela agradece la ayuda para comprar los respiradores artificiales y otros recursos, los cuales han permitido ampliar la capacidad de los hospitales mexicanos.

“Hay que recordar que este virus es un virus que no llegó de Estados Unidos, sino de China, que debería asumir más responsabilidad”, dijo Valenzuela.

“Si bien México ha tenido apoyo del gigante de Oriente, es necesario un mayor impulso porque el país que más ha apoyado a México es Estados Unidos sin ser el país que dio origen a este virus”.