Mckinsey & Company colaboró con ICE para acelerar deportaciones: Propublica

La compañía Mckinsey tenía como objetivo reducir los costos de los centros de detención, la cual afectaría las condiciones humanas de los retenidos
Propublica encontró en su investigación que el plan proponía recortes en el gasto en alimentos para migrantes, así como en atención médica y supervisión de detenidos
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Pese a la promesa de campaña del presidente Donald Trump, la agencia que se encarga de arrestar y deportar migrantes firmó un contrato con la consultora internacional Mckinsey & Company para diseñar una estrategia en contra de la migración ilegal. 

De acuerdo con Propublica, la compañía tenía como objetivo reducir los costos de operación de los centros de detención, lo cual afectaría las condiciones humanas de los migrantes detenidos. 

Propublica encontró en su investigación que el plan proponía recortes en el gasto en alimentos para migrantes, así como en atención médica y supervisión de detenidos. 

De igual manera, el equipo de McKinsey también buscó formas de acelerar el proceso de deportación.

“Produjo mejoras cuantificables en el tiempo para deportar a un extranjero con una orden final de deportación”, dijo el portavoz de ICE, Bryan D. Cox.

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Desde Obama

Cabe destacar que  McKinsey comenzó a operar con ICE desde la administración de Obama.

En el momento en el que Trump tomó el poder, la empresa comenzó a cumplir con sus órdenes ejecutivas sobre inmigración.

El 13 de febrero los consultores presentaron a los funcionarios de ICE un conjunto de “iniciativas para mejorar su contratación y abordar la Orden Ejecutiva”.

Tres consultores eran quienes se encargaban únicamente de reducir los costos y acelerar las deportaciones actividades cuyo éxito podría medirse en números. 

Algunos de los miembros de ICE cuestionaron estas medidas. Se preguntaban si ahorrar centavos en alimentos y atención médica para los detenidos justificaba el posible costo humano.

Sin embargo, la influencia de la consultora Mckinsey & Company creció tanto hasta el punto de que su personal escribió un documento de contratación gubernamental que definía sus propias responsabilidades.

McKinsey se ha enfrentado a una polémica estos últimos dos años. Se han planteado preguntas sobre si la empresa ha cruzado las líneas éticas y legales en busca de ganancias.