Desarrollo social y económico: claves para el bienestar de los mexicanos

Para alcanzarlo, es necesario contar con recursos y así poder atender a las necesidades básicas de quienes forman parte de la comunidad, como la alimentación, la salud, la vivienda y el acceso a la educación.
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El verdadero motor de desarrollo de un país está en su capacidad de generar bienestar desde la base de la comunidad. Que cada ciudadano pueda aspirar a lograrlo es un reto para cualquier sociedad.

Para alcanzarlo, es necesario contar con recursos y así poder atender a las necesidades básicas de quienes forman parte de la comunidad, como la alimentación, la salud, la vivienda y el acceso a la educación.

Tales recursos implican llevar a cabo gastos que son imposibles de mantener sin una fuente de ingresos o un empleo que permita aspirar a tener una vida digna.

Al tener eso en cuenta, cualquier emprendimiento que aspire a formar parte de ese motor de desarrollo está consciente que uno de sus objetivos es generar fuentes de trabajo que permitan a quienes los ocupen aspirar a lograr ese bienestar básico.

En México, una empresa como la Industria Mexicana de Coca-Cola (IMCC) sabe que generar espacios de empleo está más allá de lo que directamente puede ofrecer a través de su infraestructura propia en la fabricación de sus distintos productos.

Por ello, la compañía ha optado por sumar esfuerzos con otras empresas que forman parte de pequeñas cadenas de valor que proveen de algunos de los insumos más importantes para la compañía con un objetivo claro: fortalecerlas para convertirlas también en espacios para la generación empleos y, por tanto, de bienestar.

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Un ejemplo de esa visión es el trabajo conjunto de la Industria Mexicana de Coca-Cola, Fundación Mexicana para el Desarrollo Rural (Educampo) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, para fomentar proyectos de producción sustentables en cultivos como la caña de azúcar.

Esfuerzos, como el proyecto “Hidratación-Sombra-Descanso”, cuentan con el apoyo de la empresa en materia de capacitación para los productores del endulzante natural de forma sostenible.

En conjunto con la Panamericaña y la Alianza por la Sustentabilidad de la Caña de Azúcar en México, la Industria Mexicana de Coca-Cola ha implementado programas de cooperación, que engloban temas como el mejoramiento de prácticas agrícolas, así como asuntos legales y ambientales en los 16 ingenios azucareros que proveen de este insumo a la empresa.

La visión de sumar a los pequeños productores y microempresarios a cadenas de valor de mayor volumen ha permitido además valorar el papel de cada una de las personas que forman parte de esa base. Sin su apoyo, las grandes empresas difícilmente operarían con el desempeño y resultados que han logrado hoy día en la economía global.

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Ahí es donde el papel de la mujer mexicana ha destacado como uno de los pilares de esa economía de base, como quien está cargo del manejo de los micronegocios y parte fundamental del sustento necesario para el bienestar de las familias.

Es por ello que, a través del programa de Empoderamiento para Mujeres, la Industria Mexicana de Coca-Cola ha promovido la capacitación para el manejo de sus pequeños emprendimientos. Al día de hoy, más de 150 mil mexicanas han recibido apoyo a través del programa y se espera llegar a más de cinco millones en 2020.

Programas como los anteriores forman parte de la visión que la compañía ha decidido implementar a nivel global buscando impulsar el desarrollo social y económico, consolidándose como una aliada en la cadena de generación de bienestar en el país.