Migrantes casados con ciudadanos, nuevo objetivo para la migra

El aumento de la persecución y captura de los indocumentados casados con ciudadanos estadounidenses ha dejado claro el nuevo objetivo de las autoridades migratorias
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on email

El aumento de la persecución y captura de los indocumentados casados con ciudadanos estadounidenses ha dejado claro el nuevo objetivo de las autoridades migratorias en Estados Unidos.

De acuerdo al portal de Noticias Univisión, los migrantes que cuenten con una orden de deportación ya no están a salvo, a pesar de leyes como el amparo 601A.

Esta medida, implementada por  Barack Obama, permite a los indocumentados casados con un ciudadano salir del país sin recibir la “Ley del Castigo”, asistir a una cita en el consulado de EU en el país de origen, recibir una visa de migrante y regresar a la Unión Americana para aplicar para una Green Card.

Sin embargo, las actuales políticas migratorias del gobierno del presidente Donald Trump han decidido ignorar este amparo con el objetivo de expulsar a todas las personas que hayan entrado sin permiso a EU, independientemente de su estatus legal.

Tal vez te interese:  Operativo de ICE en Nueva Jersey deja 60 migrantes detenidos

Uno de los casos más sonados es el de la migrante Lilian Calderón, guatemalteca detenida el 30 de enero en Rhode Island.

A pesar de no tener antecedentes y que su esposo, Luis Gordillo, introdujo la solicitud I-130 a nombre de su esposa bajo el amparo 601A, Lilian enfrenta una orden de deportación.

Para su desgracia, Lilian forma parte de un grupo integrado por cerca de un millón de indocumentados que recibieron una orden de deportación final, a los cuales Trump anunció que busca expulsar de su país

Al respecto, la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) anunció que busca detener esta práctica gubernamental de separar parejas casadas y no permitir a los conyugues indocumentados tramitar una Green Card.

Con información de Univisión